Piden crear un impuesto específico para el consumo de bolsas de plástico

(ECONOMÍA SOSTENIBLE) Una de las valoraciones que envió la Asociación Española de Basuras Marinas en relación al Proyecto de RD sobre la Reducción del Consumo de Bolsas de Plástico es que aún se está a tiempo para que la normativa fije un precio a estos envoltorios. Se trataría de una tasa que derive en un fondo común, como en Irlanda, para la mitigación, limpieza y seguimiento de basuras marinas. También estima que al RD todavía le falta ambición a la hora de fomentar alternativas a este producto, que efectivamente no generen microplásticos que terminan incorporándose a la cadena alimentaria.

La Asociación Española de Basuras Marinas (AEBAM) valora el Proyecto de Real Decreto sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el registro de productores de productos (REPP) como un paso necesario para conseguir unos mares libres de residuos.

Sin embargo, la comisión de incidencia política de la AEBAM cree que las medidas contenidas en el texto expuesto para recibir sugerencias hasta el 15 de septiembre, pese a tener un efecto potencial sustancial en el consumo de bolsas de plástico de un solo uso, no tienen suficientemente en cuenta el efecto en el medio marino.

Falta ambición en fomentar alternativas

De hecho, señala la asociación, existen bolsas compostables que alivian el problema en el medio terrestre pero no así en el marino. Este tipo de bolsa no es biodegradable en condiciones marinas y tiene un comportamiento similar a las convencionales, se fragmenta hasta convertirse en microplásticos y se deposita en el lecho marino, pudiendo los microplásticos ser incorporados a la red trófica. “Las soluciones no son sencillas, pueden pasar por la promoción de materiales biodegradables en el medio marino (todavía competitivamente muy caros), pero sí se podrían fomentar alternativas como la rafia natural, el esparto, para bolsas y cestos que son sustitutos directos de las bolsas de plástico. Este último aspecto es poco ambicioso en el Real Decreto”, señala la entidad.

El precio debería ser marcado por el RD

Por otra parte, informa la AEBAM el precio por bolsa debería ser marcado por el Real Decreto, de manera que para la población sería más fácil conocer y asimilar que la bolsa tiene un coste fijo para el medio ambiente, independientemente del comercio donde la adquiera.

“El hecho de no crear esta carga como una tasa o un tributo es una gran oportunidad perdida, sobre todo conociendo experiencias en otros países. Además, así lo recomienda en su informe la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. En Irlanda, este impuesto ha servido para crear un fondo para acciones de restauración ambiental. En el Reino Unido, los comercios tienen la obligación de informar al gobierno en qué acciones de “caridad” invierten las ganancias provenientes de la venta de uso de bolsas de plástico, fijada para todos en 5 peniques. Con el enfoque actual del Real Decreto, según datos de 2014, se estima una ganancia para los comercios de más de 650 millones de euros. Ese dinero podría servir a emprender acciones de mitigación, limpieza y seguimiento sobre basuras marinas, acciones ya recogidas en plan de medidas de España para dar respuesta a la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina”, explica la asociación.

Además, agrega la agrupación, a nivel social la aceptación sería mucho mayor si ese dinero se invirtiera en el bien público en lugar de quedar en manos privadas. En la memoria justificativa se argumenta que introducir la carga como impuesto requeriría un instrumento con rango de ley, y que dadas las circunstancias del momento no era posible. En estos momentos lo debería ser, o de alguna manera el Real Decreto debería recoger una segunda fase en que el dinero recaudado debería estar destinado a un fondo verde. En cualquier caso, una cuestión jurídica de ese tipo no debería constituir una carga para el conjunto de la población española, y una oportunidad perdida para la administración.

Respecto al registro de productores, aunque hagan una declaración unitaria a nivel español, estaría bien desagregar los datos por instalaciones de producción en cada comunidad autónoma. Si para el seguimiento del uso de bolsas de plástico se quisiera comparar la situación en las diferentes CCAA, se podrían cruzar datos de consumo con los de venta de bolsas de plástico de dichas instalaciones de producción.

En todo caso, la AEBAM se ha ofrecido a brindar apoyo al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente a jugar un papel importante en la difusión de esta normativa.

El camino hacia la Directiva

Con la finalidad de reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras, en el ámbito de la Unión Europea se aprobó la Directiva (UE) 2015/720 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2015, por la que se modifica la Directiva 94/62/CE en lo que se refiere a la reducción del consumo de bolsas de plástico ligeras.

En España, a finales de diciembre de 2016 se sometió a información pública el proyecto de real decreto para incorporar al ordenamiento jurídico español la Directiva (UE) 2015/720. Tras esta etapa el MAPAMA elaboró una segunda versión del proyecto de Real Decreto.

Esta norma –explica el ministerio- se fundamenta, como primera medida, en el establecimiento, desde 1 de marzo de 2018, del cobro obligatorio de un precio por bolsa de plástico ligera y con espesor igual o superior a 50 micras, entregada al consumidor. Por lo que desde esa fecha todas las bolsas de plástico, compostables y no compostables, tendrán un precio que será fijado por el comerciante, pudiendo éste tomar como referencia precios orientativos.

Y como segunda medida desde el 1 enero de 2020 se establece la prohibición definitiva de las bolsas de plástico ligeras que no sean compostables. Se prohíben también desde esa fecha las bolsas de plástico fragmentable.

Se exceptúan de la obligación del cobro y de la prohibición, las bolsas de plástico muy ligeras, que además a partir de 1 de enero de 2020 deberán ser también de plástico compostable. Adicionalmente, las bolsas con espesor igual o mayor a 50 micras deberán contener un porcentaje mínimo de plástico reciclado del 30% desde el 1 de enero de 2020.

Agrega el ministerio que es imprescindible disponer de información sobre la puesta en el mercado de un tipo de envases, como son las bolsas de plástico, para poder evaluar el cumplimiento de los objetivos comunitarios de reducción de su consumo y cumplir con las obligaciones de suministro de información anual a la Comisión Europea. Por estos motivos, es necesario exigir a los fabricantes que proporcionen información anual sobre la puesta en el mercado de bolsas de plástico. Con esta finalidad se crea, mediante este real decreto, el Registro de productores de productos asociado a la gestión de los residuos (denominado con el acrónimo REPP), adscrito a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Dentro del REPP se crea la sección de fabricantes de bolsas de plástico; a través de otras normas reguladoras de flujos específicos de residuos podrán crearse nuevas secciones en el registro.

Siguiendo las previsiones del artículo 26.6 de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno, se sometió a información pública el proyecto de Real Decreto. El plazo para remitir sugerencias terminó el 15 de septiembre de 2017.

 

2017-10-22T11:43:02+02:00 1 octubre, 2017|