Cambian las reglas españolas para los residuos electrónicos

La nueva normativa promueve las operaciones del mercado secundario que impliquen la sustitución de piezas de recambio, la actualización de funciones o la mejora de la capacidad, permitiendo la reutilización de los aparatos eléctricos y electrónicos.

El 19 de noviembre de 2018 el BOE publicó el Real Decreto que modifica el RD 219/2013, de 22 de marzo, que incorporó al ordenamiento jurídico español la Directiva 2011/65/UE sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos, transponiendo así la Directiva 2017/2102/UE que modifica a la de 2011.

La finalidad de los cambios es facilitar las operaciones del mercado secundario que impliquen la sustitución de piezas de recambio, la actualización de funciones o la mejora de la capacidad, permitiendo la reutilización de los aparatos eléctricos y electrónicos facilitando así la transición hacia una economía circular.

De esta manera se pretende que determinados aparatos puedan mantenerse en el ciclo productivo y de consumo más tiempo, limitando los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, a la vez que asegura el correcto mantenimiento de los niveles de protección ambiental, de salud y de los consumidores en el espacio europeo.

 

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2019-03-29T18:36:59+02:00 5 noviembre, 2018|