El nogal de Garde recupera vitalidad

A finales de septiembre, el nogal de Garde, el árbol monumental situado en el centro de la localidad del valle de Roncal, ha sido podado y acondicionado. La intervención se ha realizado por indicación de Medio Ambiente del Ejecutivo foral tras la preocupación mostrada por el ayuntamiento pirenaico debido al deterioro que está sufriendo como consecuencia de su envejecimiento.

nogal de Garde

En concreto, un equipo experto y especializado en poda en altura del Grupo de Intervención en Altura (GIAN) ha eliminado las ramas muertas del árbol para evitar su caída y posibles daños. Para ello, se han utilizado técnicas de poda de trepa para acceder a la copa del árbol de más de 17 metros de altura. De este modo, el avance de la descomposición de la madera (pudrición) disminuye y la caída de las ramas cortadas no provoca daños en las ramas vivas situadas más abajo.

El árbol había sufrido un apreciable avance en el proceso de envejecimiento. La muerte de las ramas de la parte más alta de la copa, se veía acompañado con el brote de ramas de emergencia en la parte más baja, con lo que el nogal, conseguía mantener su vitalidad.

El nogal de Garde es un viejo árbol de hermoso porte, que preside la plaza del pueblo inclinado ligeramente hacia las aguas del arroyo de Gardalar. Posee una enorme copa con un diámetro en la base de 1,81 m. y un diámetro a 1,30 m de altura de 1,36 m. Su altura es de 17,30 m, y su proyección de copa es de 30×24 m. Estas impresionantes dimensiones y su edad contribuyeron a que fuera declarado Monumento Natural en 1991.

Grupo de Intervención de Altura

GIAN de Guarderio Forestal está integrado por cuatro guardas forestales especializados y se encarga de realizar trabajos en localizaciones de difícil acceso. El equipo cuenta con formación en técnicas de montaña y escalada, preparados para realizar operaciones que requieran complejidad y precisión técnica en la ejecución, especialmente en un medio vertical, como acantilados, árboles, además de edificios, puentes o escolleras.

Los guardas especializados realizan también labores relacionadas con la fauna amenazada, y velan por el mantenimiento de espacios protegidos en localizaciones de difícil acceso. Entre sus funciones son habituales la restauración o construcción de nidos con riesgo de caída, en los rescates de huevos y ejemplares heridos o muertos, la devolución de pollos caídos accidentalmente o en la instalación de cámaras de vídeo en nidos. También elaboran censos de murciélagos y realizan cerramientos de entradas para evitar molestias a las colonias de quirópteros.

Además, los agentes del GIAN realizan trabajos como el desmontaje de vías de escalada no autorizadas que causan molestias a la reproducción de especies catalogadas.

 

2020-07-07T11:02:52+02:00 7 octubre, 2017|