Controversia europea por la regulación de los plásticos desechables

La comisión de Medio Ambiente del PE ha votado la propuesta de Directiva sobre productos plásticos de un solo uso de la Comisión Europea, añadiendo a la lista original de productos prohibidos las bolsas de plástico ultra ligeras, los plásticos oxo-degradables y los envases de alimentos de poliestireno expandido. Sin embargo, también plantea que las autoridades públicas y los contaminadores compartan la responsabilidad sobre los costes de recogida y limpieza.

La comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo (ENVI) aprobó el pasado 10 de octubre nuevas reglas -algunas más rebatidas que otras- con el fin de hacer frente a los principales productos plásticos de un solo uso encontrados en las costas europeas, y que junto a los artes de pesca abandonados, representan el 70% de la basura marina.

Entre otras medidas, la comisión ha propuesto prohibir los plásticos de usar y tirar cuando existan otras alternativas. Se trata de nueve productos: cubiertos (tenedores, cuchillos, cucharas, palillos) y platos, bastoncillos de algodón, pajitas, agitadores de bebidas y palitos destinados a sujetar globos.

Aparte de la gama de artículos desechables enunciados en el texto original, la ENVI aprobó añadir a la prohibición las bolsas de plástico ultra ligeras, los plásticos oxo-degradables y los envases de alimentos hechos de poliestireno expandido. A su vez ha señalado que las botellas de plástico deberán fabricarse con un 35% de plástico reciclado.

Asimismo, la comisión quiere garantizar que el 90% de las botellas para bebidas se recojan separadamente de aquí a 2025; etiquetar las compresas y tampones higiénicos, las toallitas húmedas y los globos de plástico, y concienciar sobre la importancia del reciclaje.

Las nuevas normas se votarán el 23 de octubre

Cabe señalar que estas medidas se debatirán en el Pleno del 22 de octubre y se votarán al día siguiente. Tanto el Parlamento como el Consejo de la UE tendrán que decidir si por plásticos de “un solo uso” se debe entender a aquellos usados solo una vez, según lo propuesto, o en un período de tiempo corto.

La propuesta de la eurodiputada belga, Frédérique Ries, también incluye disminuir el consumo de envases de alimentos y recipientes para bebidas, así como obligar a las empresas de embalajes a cubrir los costes de la recogida, limpieza de la contaminación.

En cuanto a los artes de pesca, aunque tienen un gran potencial de reutilización representan el 27% de la basura marina. Por lo tanto, la nueva normativa contempla que los productores asuman los costes de la gestión de estos residuos que deben ser devueltos a los puertos.

A saber, la responsabilidad por los costes de limpieza es uno de los temas más controvertidos en el debate sobre los plásticos desechables. Si bien la Comisión Europea respalda el principio de quien contamina paga, los eurodiputados quieren que las autoridades públicas y los contaminadores compartan la responsabilidad.

Una definición ambigua

Sobre este nuevo cuerpo legal, Amigos de la Tierra ha señalado que el texto sometido a votación, “a pesar de contener aspectos muy positivos como la prohibición de productos innecesarios, así como porcentajes ambiciosos de reciclaje, que ya incluía la propuesta de la CE, define los plásticos de un solo uso de forma ambigua. Esto permitiría interpretaciones diferentes para los envases de un solo uso y, por tanto, abriría la puerta a que los productores pudiesen evitar la prohibición de determinados artículos”.

La ONG advierte que esta normativa puede representar un gran paso para poner freno al grave problema de contaminación por plásticos al que se enfrenta el planeta. Sin embargo, “los europarlamentarios tienen que ser claros y votar por un texto que no deje opción a considerar productos desechables como reutilizables”.

Alodia Pérez, de Amigos de la Tierra, ha advertido que “la definición dada a los plásticos de un solo uso mina gran parte de la propuesta para reducir la contaminación por plásticos. Es inimaginable que una empresa tenga la opción de comercializar una pajita de plástico de un solo uso como si fuese reutilizable y, según la definición propuesta, esto sería posible”.

Por tanto, la organización ecologista reclama una mejora de la Directiva, “con una definición clara de los plásticos de un solo uso, con medidas concretas para reducir estos productos y fomentar los reutilizables, eliminar los pseudo-plásticos de las alternativas (como los plásticos biodegradables o los papeles con láminas plásticas en su composición), reforzar la responsabilidad ampliada del productor, establecer la obligación a las empresas de hacerse responsables del 100% del coste ambiental de sus productos, y apostar por medidas de recogida que alcancen objetivos óptimos, como los sistemas de retorno.

La ONG espera que la presión de la sociedad civil, cada vez más consciente del problema, cale en las decisiones del Parlamento Europeo y que las próximas negociaciones del trílogo avancen por el camino adecuado para transitar hacia una economía circular real que ponga fin a la contaminación por plástico en entornos terrestres y océanos.

 

2018-10-20T11:29:17+01:00 16 octubre, 2018|