Los empleos que creará la lucha contra el cambio climático

Se espera que la transición a una economía baja en carbono genere más de un millón de empleos para 2030, y más de 2 millones para 2050. Los impactos de las políticas de acción climática serían positivos y sustanciales en Bélgica, España y Alemania.

Los beneficios laborales se producirán en la construcción y fabricación de equipos de energías renovables y de eficiencia energética, así como en las TIC y otros sectores de servicios. Gran parte de la creación de empleo esperada se dará en sectores de población de cualificación e ingresos medios. Los trabajadores y sectores necesitan apoyo para adaptarse a las nuevas tecnologías de producción y requisitos de habilidades. Sin embargo, actualmente, las regiones de la UE con la mayor proporción de empleo en industrias intensivas en energía y fabricación automotriz también son regiones con tasas de participación de adultos en formación inferiores a la media. Se necesitan más inversiones para el reciclaje y la mejora de la capacitación para garantizar una transición justa.

La Comisión Europea ha publicado su última revisión anual de Empleo y Desarrollos Sociales en Europa (ESDE). A la luz de las tendencias globales a largo plazo, como el envejecimiento, la globalización, la transformación tecnológica y el cambio climático, la ESDE 2019 está dedicada al tema de la sostenibilidad.

El informe muestra que abordar el cambio climático y preservar el crecimiento van de la mano. Establece una serie de opciones políticas que pueden preservar la competitividad de la UE, sostener el crecimiento y difundir sus beneficios a toda la población de la UE y las generaciones futuras, mientras persiguen una transición ambiciosa hacia una economía neutral al clima. La revisión de 2019 también confirma la expansión continua de la actividad económica de la UE, con nuevos niveles récord en el empleo y una mejora de la situación social.

Se prevé que la transición a una economía neutral en emisiones de carbono aumentará la cantidad de empleos disponibles y tendrá un impacto en la estructura del mercado laboral, la distribución de trabajos y las habilidades necesarias. Para 2030, se espera que la transición cree 1,2 millones de empleos adicionales en la UE, además de los 12 millones de nuevos empleos que ya se esperaban.

Los impactos en el empleo, varían entre sectores y países. Para dar algunos ejemplos, se espera que los efectos del PIB sean los más altos en Letonia, dada su fuerte dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, aunque es probable que los efectos en el empleo sean moderados. Los impactos en el empleo de las políticas de acción climática serían positivos y sustanciales en Bélgica, España y Alemania, donde el empleo aumenta hasta en un 1% del empleo total (equivalente a unos 60.000 empleos adicionales en Bélgica, 200.000 en España y 350.000 en Alemania).

La transición podría mitigar la continua polarización del trabajo resultante de la automatización y la digitalización al crear empleos también en medio de las distribuciones de salarios y habilidades, particularmente en la construcción y la manufactura.

Dicho esto, los impactos de la transición variarán según los países y sectores. Por lo tanto, los estados deben prepararse para esta transición para asegurarse de que las personas en ocupaciones, sectores y regiones que aún están vinculados a los modelos con alto contenido de carbono no se queden atrás.

Tributación y redistribución

La integración de la dimensión social desde el principio, por ejemplo a través de medidas que brindan un apoyo a los ingresos durante la transición o que combina una mayor tributación energética con la redistribución, es de importancia fundamental. El diálogo social también puede contribuir a una transición justa al garantizar la participación de trabajadores y empleadores.

La revisión muestra que para continuar el crecimiento económico, la UE deberá invertir en las habilidades y la innovación de las personas. Las empresas de la UE con mejores resultados son las que más invierten en formación de trabajadores y en condiciones de trabajo de alta calidad. De hecho, las inversiones en habilidades, calificaciones y capacitación formal de adultos apoyan la empleabilidad de los trabajadores, el crecimiento de los salarios y la competitividad de las empresas.

El informe además observa que las inversiones sociales, como el acceso a guarderías y la educación de la primera infancia, hacen que las personas sean más productivas y aumenten su bienestar. Una vivienda asequible y adecuada permite a los europeos desarrollar su potencial en el mercado laboral y participar en la sociedad.

 

2019-07-26T20:26:10+02:00 7 julio, 2019|