Los biocombustibles no serán parte del cálculo de los objetivos renovables

Cultivo de aceite de colza en Alemania

La Comisión Europea ha adoptado este martes un acto delegado, tal como lo habían solicitado el Parlamento Europeo y los Estados miembros. Con esta decisión los países de la UE no deberán incluir los volúmenes de los biocarburantes, al calcular el cumplimiento de sus objetivos renovables, por el alto riesgo de cambio de uso de tierra y el aumento de las emisiones GEI asociados a estos cultivos.

En junio de 2018, los Estados miembros y el Parlamento Europeo acordaron un nuevo objetivo de energía renovable para toda la UE para 2030 de al menos el 32%. Asimismo, se incluyó una cláusula de revisión para 2023 para una posible revisión al alza del objetivo a nivel de la UE.

La nueva Directiva de Energías Renovables, ya en vigor, incluye una reducción gradual de la cantidad de ciertos tipos de biocombustibles para los cuales se observa una expansión significativa del área de producción en tierras con un alto contenido de carbono en stock. Estos son los llamados biocombustibles de alto riesgo de Cambio de Uso Indirecto de la Tierra (ILUC).

El ILUC puede ocurrir cuando los pastos o terrenos agrícolas previamente destinados a los mercados de alimentos y piensos se desvían a la producción de biocombustibles. En este caso, como la demanda de la alimentación aún debe satisfacerse, esto puede provocar la extensión de las tierras agrícolas a áreas con alto contenido de carbono como bosques, humedales y turberas. Esto implica un cambio en el uso de la tierra y puede causar la emisión de emisiones de gases de efecto invernadero (el CO2 almacenado en los árboles y el suelo) que anula el ahorro de emisiones por el uso de biocombustibles en lugar de combustibles fósiles.

Con esta decisión, los Estados miembros aún podrán usar (e importar) combustibles incluidos en la categoría de biocombustibles con alto riesgo de ILUC, pero no podrán incluir estos volúmenes cuando calculen hasta qué punto han cumplido sus objetivos renovables.

Hay que señalar que el cambio climático es una gran preocupación para los europeos y la Comisión pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, con el objetivo de llegar a ser la primera economía importante climáticamente neutral para 2050.

El mayor uso de la electricidad producida a partir de fuentes renovables, incluido el sector del transporte, es crucial para la descarbonización de nuestra economía.

Imagen: Cultivo de aceite de colza en Alemania.

 

2019-03-22T13:34:36+02:00 13 marzo, 2019|