A través de sus ponencias, la Jornada ‘Economía Circular: el compromiso de las ciudades’ celebrada la semana pasada en Sevilla, aunó las diferentes visiones de las necesidades de España y Europa a la hora de implantar un nuevo modelo de economía sostenible.

La primera mesa contó con la participación del alcalde de Sevilla, Juan Espadas; el presidente del CMRE, Stefano Bonaccini; la teniente de alcalde de París, Antoinette Ghul; la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Turín, Stefania Giannuzzi; el alcalde de Granada, Francisco Cuenca; la alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra y la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio.

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Giannuzzi de Turín, Ambrosio de Córdoba, Bonaccini de la CMRE, Espadas de Sevilla, Gamarra de Logroño, Cuenca de Granada y Ghul de París.

En ella, se analizaron las políticas de sus respectivas regiones en materia de sostenibilidad, según la hoja de ruta marcada por el paquete de medidas sobre la economía circular aprobado por la Comisión Europea. La teniente de alcalde de París destacó que en la capital francesa “el objetivo es llegar a conseguir una política de cero residuos que nos permita alcanzar una reducción del 10 % de los residuos del consumo familiar hacia el año 2020”.

Por su parte, Gianuzzi, que recalcó los esfuerzos de Turín por reducir la generación de residuos y los desperdicios alimentarios, transmitió la importancia de establecer una red de colaboración entre los municipios que promocionen políticas de economía circular. En este sentido, el alcalde de Granada, aseguró que “la responsabilidad sobre la generación de un nuevo modelo se apoya en los ayuntamientos, al ser las administraciones más cercanas al ciudadano”. Un argumento que fue refrendado por la alcaldesa de Córdoba, que remarcó la importancia de contar a la ciudadanía las ventajas que supondría para la mejora de su calidad de vida la implantación este tipo de políticas. Solo así “nos van a acompañar”, aseguró.

Bonaccini destacó, por su parte, la importancia de trabajar en diferentes niveles. Por un lado, a nivel local para centrarse en la recogida de residuos; a nivel regional colaborando en políticas comunes contra el cambio climático; y a nivel nacional en estrategias comunes frente a las políticas energéticas. Todo ello dentro de un marco europeo que establezca políticas fiscales comunes que faciliten esta transición. Por otro lado, Juan Espadas ha concluido incidiendo en la necesidad de que cada territorio defina su propia estratégica para planificar un modelo de ciudad diferente.

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Europa marca el pulso

El encuentro recogió las ponencias individuales de Luis Planas, representante de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, y de Teresa Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI) de París.

Planas ofreció la perspectiva de Europa tras el compromiso adquirido con la aprobación del Paquete de Economía Circular, de la que destacó la necesidad inminente de implantar una estrategia de economía sostenible para hacer frente a los desafíos de Europa tales como el crecimiento demográfico, los riesgos ambientales y la pérdida de peso económico. En este contexto, la economía circular ofrece beneficios económicos para las empresas que supondrían un ahorro de 600.000 millones de euros, así como beneficios medioambientales y sociales. El experto incidió, además, en la necesidad de que todas las ciudades se sumen al compromiso de cumplir los objetivos para 2030, entre los que destacó alcanzar una tasa del 65 % del reciclaje de residuos urbanos.

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Efectos de la economía circular según Luis Planas.

Posteriormente, Teresa Ribera planteó los beneficios de la economía circular en la lucha contra el cambio climático, y el impacto que va a generar en las ciudades y en la agenda urbana prevista hasta 2030. La directora del IDDRI destacó que la economía circular debe recuperar sus raíces en la acción de los municipios, ya que “están acostumbrados al diálogo y la participación”.

La sesión de la mañana finalizó con la intervención de los miembros del Senado, Juana Francisca Pons, portavoz del Grupo Popular; Jordi Navarrete, portavoz del Grupo Parlamentario Mixto Compromís; y Graciliano Palomo, portavoz del Grupo Socialista. Los tres ponentes aportaron su visión ante la repercusión que supone para España los objetivos establecidos por la Unión Europea. En sus intervenciones destacaron la necesidad de avanzar hacia la definición de una estrategia común de economía circular y dotarla de recursos suficientes, en un contexto europeo.

La inauguración de la Jornada contó con la presencia de la secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García, quien recordó que “tres de cada cuatro ciudadanos viven en entornos urbanos, donde se concentra la vida industrial y se generan la mayoría de los residuos y gases”. Por ello, es tan importante el papel de los municipios en la implantación de políticas sostenibles. “La transición es compleja, pero no partimos desde cero, sino que contamos con una buena parte del camino recorrido”. En este sentido remarcó que “entre 2000 y 2013 la energía consumida en España ha descendido un 12 %“, así como la implantación del Programa Estatal de Prevención de Residuos y el Plan Estatal Marco de Prevención de Residuos. “Somos los primeros en establecer objetivos de reutilización tanto en el ámbito de los electrodomésticos como en el de la automoción”, añadió García.

Declaración de Sevilla

En el contexto de la jornada, un total de 60 ayuntamientos de toda España y de Europa mostraron su apoyo a la Declaración de Sevilla sobre Economía Circular. Este documento surge con el objetivo de impulsar políticas de economía circular en el seno de las ciudades.

El texto recoge la necesidad de establecer un modelo de desarrollo sostenible que nos permita reducir los recursos naturales que consumimos impulsando el reciclaje y la reutilización.

Entre las prioridades que recoge el documento, destacan aspectos como la promoción de actividades socioeconómicas respetuosas con el entorno y que generen empleo verde; el apoyo al llamamiento “Ciudades por una Economía Circular” que realizó la ciudad de París en 2015; o la importancia del papel que juegan los gobiernos locales por su cercanía a la ciudadanía. Además, hace hincapié en la necesidad de incrementar los esfuerzos por reducir los impactos ambientales, climáticos y sobre la salud de las personas de sus actuales modelos de desarrollo. Todo ello, fomentando la colaboración entre administraciones, en el marco de desarrollo de Estrategias Locales por una Economía Circular, así como la colaboración público–privada, entre otros aspectos.

Ecopost, información útil para una economía sostenible.