Las actividades que contribuyen a la economía circular según los expertos europeos

Recientemente la Comisión Europea emitió el informe Categorisation System for the Circular Economy que da cuenta de las 14 categorías circulares relacionadas con la eficiencia de los recursos y la disminución de los impactos ambientales a través de las cadenas de valor.

El informe explica también los criterios específicos de circularidad, así como las orientaciones asociadas a las mismas. Así lo indica en su análisis Alexandra Farbiarz Mas de Terraqui.

Las categorías planteadas por los expertos se enmarcan en cuatro grupos.

Grupo 1 – Modelos circulares de diseño y producción

– Diseño y producción de productos y bienes que permitan estrategias de economía circular, mediante, por ejemplo: el aumento de la eficiencia de los recursos, la durabilidad, la funcionalidad, la modularidad, la posibilidad de actualización, el fácil desmontaje y la reparación; y el uso de materiales reciclables o compostables.

– Desarrollo y despliegue de tecnologías de procesos que permitan estrategias de economía circular.

– Desarrollo y producción sostenible de nuevos materiales (incluidos los materiales de base biológica) que sean reutilizables, reciclables o compostables.

– Sustitución o reducción sustancial de sustancias de interés en materiales, productos y bienes para permitir estrategias de economía circular.

– Sustitución de materiales vírgenes por materias primas secundarias y subproductos.

Grupo 2 – Modelos de uso circular

– Reutilización, reparación, restauración, reutilización y remanufacturación de productos al final de su vida útil o productos redundantes, bienes muebles y sus componentes que de otra manera serían descartados.

– Restauración y reutilización de la vida útil del diseño o de bienes inmuebles redundantes (edificios/infraestructuras/instalaciones).

– Modelos de producto como servicio, reutilización y uso compartido basados, entre otras cosas, en el alquiler, el pago por uso, suscripción o devolución de depósitos, que permiten estrategias de economía circular.

– Rehabilitación de las tierras degradadas para que vuelvan a ser útiles y remediación de sitios abandonados o subutilizados para su reurbanización.

Grupo 3 – Modelos de Recuperación de Valor Circular

– Recogida separada y logística inversa de residuos, así como de productos redundantes, piezas y materiales que permiten estrategias circulares de retención y recuperación de valor.

– Recuperación de materiales de residuos como preparación para las estrategias de retención del valor circular y de recuperación (excluidas las materias primas incluidas en el apartado siguiente).

– Recuperación y valorización de los desechos y residuos de biomasa en forma de alimentos, piensos y nutrientes, fertilizantes, materiales de base biológica o materias primas químicas.

– Reutilización/reciclaje de aguas residuales.

Grupo 4 – Apoyo Circular

– Desarrollo/ implementación de herramientas, aplicaciones y servicios que permitan estrategias de economía circular.

Las 9 R

Para que estas 14 categorías circulares contribuyan, directa o indirectamente, al aumento de la eficiencia de los recursos y a la disminución de los impactos ambientales se debería aplicar o habilitar una o más de las siguientes 9 estrategias o principios de la economía circular, conocidos como las 9 «R» y que son:

R1 Rechazar: hacer que el producto sea redundante abandonando su función u ofreciendo la misma función mediante un producto o servicio radicalmente diferente (por ejemplo, digital).

R2 Repensar: hacer que el uso del producto sea más intensivo (por ejemplo, a través de modelos de producto como servicio, reutilizar y compartir modelos o poniendo en marcha modelos multifuncionales de productos en el mercado).

R3 Reducir: aumentar la eficiencia en la fabricación o el uso del producto consumiendo menos recursos naturales y materiales.

R4 Reutilización: reutilización de un producto que aún está en buen estado y cumple su función original (y no es un residuo) con el mismo propósito para el que fue concebido.

R5 Reparación: reparación y mantenimiento del producto defectuoso para que pueda ser utilizado para su función original.

R6 Restauración: restaurar un producto antiguo y ponerlo al día (según especificaciones de nivel de calidad).

R7 Remanufactura: usar partes de un producto descartado en un nuevo producto con la misma función.

R8 Readaptar: usar un producto redundante o sus partes en un nuevo producto para una función diferente.

R9 Reciclar: recuperar materiales de los residuos para transformarlos de nuevo en productos, materiales o sustancias, tanto si es con la finalidad original como con cualquier otra finalidad. Incluye la transformación del material orgánico, pero no la valorización energética ni la transformación en materiales que se vayan a usar como combustibles o para operaciones de relleno.

Conclusiones

Cabe señalar que el año pasado, el Grupo de Expertos sobre la Financiación de la Economía Circular publicó un informe, Accelerating the transition to the circular economy, en el que advertía de la necesidad de una definición común de la economía circular y, a su vez, la de elaborar normas de presentación de informes sobre los riesgos lineales de las inversiones y las empresas y su incorporación a las prácticas contables habituales. Todo ello ha de proporcionar una metodología para que las empresas e instituciones financieras identifiquen su exposición a los riesgos lineales dentro de sus carteras u operaciones.

Entre otros aspectos, el Grupo de Expertos reconoce que, desde el punto de vista de la gestión de los residuos, la recuperación de energía es una opción ambientalmente preferible a la eliminación en vertederos, de conformidad con el principio de jerarquía de residuos. Sin embargo, también consideran que los beneficios en materia de eficiencia de los recursos derivados de las estrategias de conversión de residuos en energía y en combustible son bastante modestos en comparación con las otras 9 R, en particular cuando se considera la pérdida de valor económico de los materiales potencialmente reciclables.

Por otro lado, aunque el Grupo de Expertos considera que tanto la producción de energía renovable (incluida la biomasa, pero también la solar, la eólica y la hidráulica) como el uso eficiente de la energía, no están incluidos en el sistema de categorización de la economía circular, tienen un papel clave que desempeñar y constituyen ingredientes importantes en la misma.

En cuanto a la eficiencia de los recursos, se señala que no todas las ganancias de eficiencia de recursos resultantes de las estrategias de las 9R contribuyen necesariamente a la economía circular. Así pues, el Grupo considera necesario establecer una definición clara de la eficiencia de los recursos que contribuya sustancialmente a la economía circular. Esto se define en el contexto de este sistema de categorización como resultado de acciones que reducen el consumo de recursos y permiten una mayor retención de valor y/o recuperación de valor a través de las estrategias R4-R9 a lo largo de las cadenas de valor.

Finalmente, los expertos alertan de que las empresas de nueva creación (Start-ups) y las PYMES pueden tener dificultades para evaluar el impacto ambiental basado en un análisis de ciclo de vida (ACV) de sus actividades, lo que les conllevaría dificultades para acceder a recursos financieros. Es por ello que pide políticas a la UE y a nivel nacional para proporcionar, en colaboración con instituciones financieras, empresas y organizaciones de conocimiento, asesoría financiera y metodológica a los promotores de proyectos de economía circular, en particular a las empresas de nueva creación y PYME, mediante evaluaciones de impacto basadas en el ciclo de vida de productos, tecnologías y modelos de negocio circulares, con lo que se reducirían costes y tiempo a promotores y financiadores de proyectos para validar actividades y proyectos de economía circular.

Así pues, sostiene Farbiarz, aunque aún faltan elementos esenciales para poder tener todas las piezas para que la UE se dote de todas las definiciones necesarias, así como también de determinadas metodologías y herramientas, parece que, con este informe, se vaya avanzando en las bases sobre las que erigir los principios de circularidad, que deberán permitir la seguridad jurídica necesaria para que la economía circular pueda desarrollarse de forma efectiva.

 

2020-04-21T18:18:51+02:00 16 abril, 2020|