El ecodiseño de productos en la UE se alinea con la acción climática

Alargar la vida útil de móviles y portátiles en un año equivale a sacar de la carretera dos millones de coches, calcula el Ejecutivo europeo.

Se está allanando el camino para productos más duraderos en la Unión Europea. Ahora debemos plasmar esta ambición en un futuro Acuerdo Verde Europeo, indican Jean-Pierre Schweitzer del European Environmental Bureau (EEB) y Melissa Zill gerente del programa en ECOS.

Y es que la nueva normativa de la UE que  obliga a los fabricantes a hacer que los electrodomésticos sean más fáciles de reparar ha llamado la atención mundial.

Por ejemplo, a partir de 2021, todos los televisores, refrigeradores, lavadoras, lavavajillas y productos de iluminación comercializados en el mercado de la UE deberán cumplir con los requisitos mínimos de diseño destinados a extender su vida útil. Por primera vez, los fabricantes tendrán que asegurarse de que los productos se puedan desmontar fácilmente y que las piezas de repuesto y la información de reparación estén disponibles para los reparadores profesionales de siete a diez años.

Un impulso para productos mejores

Este es un obvio paso adelante para una de las políticas ambientales más exitosas de la UE, conocida como la Directiva de Ecodiseño. En las últimas dos décadas, el diseño ecológico ha detenido la producción de muchos productos que consumen mucha energía, incluidas las bombillas incandescentes o halógenas. Ya era hora de que también comenzara a desconectar productos irreparables.

Estos requisitos alinean a Europa con sus objetivos climáticos. La Comisión Europea estima que a partir de 2020 las medidas de diseño ecológico y las etiquetas energéticas existentes ahorrarán a la UE tanto como el consumo anual de energía primaria de Italia cada año. También ayudarán a los hogares a ahorrar más de 100 mil millones de euros en sus facturas de energía y generar más de €50 mil millones en ingresos adicionales para las empresas.

Por su parte, los activistas ambientales argumentaron que es necesario un diseño mejor para reducir el impacto ambiental de nuestros productos y las emisiones de carbono. Los grupos de consumidores dijeron que puede ayudar a las personas a ahorrar dinero al hacer que los productos duren más, mientras que la industria de electrodomésticos reconoce que los fabricantes también pueden beneficiarse de negocios más circulares y responsables.

Aunque se necesita mucho más trabajo, Bruselas está enviando un mensaje en contra de una cultura de usar y tirar

Se prevén compromisos más fuertes

La Comisión Europea entrante, dirigida por Ursula von der Leyen y Frans Timmermans, tiene la oportunidad de aprovechar el éxito del diseño ecológico y alinear completamente las próximas medidas con los objetivos ambientales y climáticos establecidos en el tan esperado Acuerdo Verde Europeo.

Durante su mandato, se espera que los funcionarios de la UE establezcan requisitos de eficiencia energética y de recursos más estrictos.

Con respecto al Acuerdo de París, un objetivo a medio plazo también será descarbonizar las tecnologías de calefacción y refrigeración antes de 2030. La calefacción y la refrigeración representan el 50% del consumo de energía de la UE, de los cuales el 75% es generado por combustibles fósiles. Se necesitarán disposiciones ambiciosas de diseño ecológico para alcanzar este objetivo.

Otro objetivo será garantizar que los productos de TIC, incluidos los teléfonos inteligentes y los ordenadores portátiles, estén diseñados para durar más. La producción de estos productos tiene enormes impactos ambientales y sociales.

Un estudio reciente mostró que extender la vida útil de los smartphones y los laptops de Europa en solo un año ahorraría casi 4 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año, lo que equivale a sacar todos los automóviles daneses (2 millones) de las carreteras.

Las medidas para extender la vida útil de los productos deben complementarse con información para los consumidores, lo que crearía un mayor incentivo para que los productores mejoren el diseño. Se está trabajando para desarrollar un sistema de puntuación para clasificar la capacidad de reparación de los productos.

La inclusión de información sobre reparabilidad y durabilidad en las etiquetas de los productos, junto con las clases de eficiencia, puede ayudar a los consumidores a identificar productos eléctricos de mayor duración.

Necesidad de un enfoque intersectorial

Los expertos en políticas han pedido durante mucho tiempo un marco de diseño ecológico y etiquetado energético más completo. A medida que aceptamos las consecuencias irreversibles de la crisis climática, el agotamiento de los recursos y la contaminación química y atmosférica relacionada con nuestros productos cotidianos, no debería haber límites a la ambición política que ponemos en este trabajo.

Es esencial que la nueva Comisión aplique los requisitos de diseño ecológico a otros grupos de productos, como textiles, baterías, muebles y materiales de construcción. El despilfarro en estos sectores, donde las políticas de productos son limitadas o inexistentes, ahora es imposible de ignorar.

El entusiasmo por los requisitos recientemente acordados ha demostrado que es posible un enfoque intersectorial para el diseño de productos, que genere múltiples beneficios y tenga en cuenta la acción climática, la protección de la salud y el medio ambiente, los derechos del consumidor y el ahorro monetario, así como la creación de empleo y deseable

Reflexionando sobre los desafíos ambientales y climáticos que tenemos por delante, podríamos argumentar que también es crucial.

∗Tanto el EEB y como ECOS lideran las campañas Coolproducts y Right to Repair, con el objetivo de garantizar productos más eficientes y duraderos.

 

2019-12-02T13:31:09+01:00 11 noviembre, 2019|