La UE podrá sancionar a fabricantes y servicios técnicos con hasta €30.000 por vehículo

Según el acuerdo preliminar de las tres autoridades europeas alcanzado esta semana, en el futuro la Comisión podrá realizar controles del mercado independientemente de los Estados miembros. También tendrá competencias para impugnar la designación de servicios técnicos e imponer sanciones administrativas a los fabricantes o los servicios técnicos de hasta 30.000 euros por cada vehículo no conforme.

El Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión han alcanzado un acuerdo político para aumentar el nivel de calidad y la independencia de la homologación de tipo y los ensayos de vehículos, incrementar los controles de los vehículos que ya se encuentran en el mercado de la UE y reforzar el sistema global con una supervisión europea.

Los colegisladores de la UE han alcanzado un acuerdo sobre la propuesta de la Comisión de enero de 2016 para reformar totalmente el marco de la «homologación de tipo» de la UE, que son las normas para certificar que un vehículo cumple todos los requisitos para poder ser comercializado y para un control riguroso del cumplimiento actual de la legislación de la UE por parte de los fabricantes.

La comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, Elżbieta Bieńkowska, ha declarado que “el ‘Dieselgate’ ha sacado a la luz las deficiencias de nuestro sistema de regulación y de vigilancia del mercado. Sabemos que algunos fabricantes de automóviles estaban haciendo trampa y que muchos otros se aprovechaban de las lagunas de la legislación. Para poner fin a esta situación, estamos reformando todo el sistema. La UE puede realizar una auténtica supervisión y tiene competencias para hacer cumplir las normas. En el futuro, cuando se incumpla la ley, la Comisión podrá realizar controles de los automóviles, poner en marcha recuperaciones a escala de la UE e imponer multas de hasta 30.000 euros por vehículo.”

Elevar el nivel de la homologación de tipo antes de que un vehículo se introduzca en el mercado

Con este acuerdo se auditarán de manera periódica e independiente los servicios técnicos, sobre la base de estrictos criterios de rendimiento, a fin de obtener y mantener su designación por un Estado miembro para someter a ensayo e inspeccionar los nuevos modelos de vehículos.

La Comisión y otros Estados miembros podrán impugnar una designación cuando exista alguna deficiencia. Las autoridades nacionales de homologación de tipo estarán sometidas a auditorías de la Comisión.

Incrementar los controles de los vehículos que ya se encuentran en el mercado

En el futuro los países de la UE deberán llevar a cabo controles aleatorios periódicos de vehículos que ya se encuentren en el mercado y los resultados se pondrán a disposición del público. Por ello, podrán ahora tomar inmediatamente medidas de salvaguardia en su territorio contra los vehículos no conformes, sin necesidad de esperar a que actúe la autoridad que haya concedido la homologación de tipo, como todavía sucede en la actualidad.

Supervisión europea

En el futuro, el ejecutivo europeo realizará controles del mercado independientemente de los Estados miembros y tendrá la posibilidad de iniciar recuperaciones a escala de la UE. Asimismo, tendrá competencias para impugnar la designación de servicios técnicos y para imponer sanciones administrativas a los fabricantes o los servicios técnicos de hasta 30.000 euros por cada vehículo no conforme.

Nuevos ensayos de emisiones

El Reglamento de homologación de tipo complementa una serie de otras iniciativas de la Comisión en relación con una movilidad limpia, lo que incluye unos nuevos y mejorados ensayos de emisiones de automóviles, que se convirtieron en obligatorios el 1 de septiembre de 2017, y propuestas de nuevos objetivos de emisiones de CO2 para contribuir a acelerar la transición hacia los vehículos de emisiones bajas y nulas.

Cabe señalar que los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 propuestos en noviembre por la Comisión se refieren tanto a los turismos nuevos como las furgonetas nuevas. Las emisiones medias de CO2 tendrán que ser 30 % inferiores en 2030 con respecto a 2021.

Reglamento obligatorio desde septiembre de 2020

Finalmente, el acuerdo alcanzado esta semana en las denominadas negociaciones tripartitas debe ahora ser formalmente aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo. A continuación, el Reglamento será directamente aplicable en todos los Estados miembros y será obligatorio a partir del 1 de septiembre de 2020.

 

2017-12-18T17:24:14+00:00 9 diciembre, 2017|