La energía geotérmica puede crecer un 8% en 2019

Javier Hernanz ha trabajado con distintas energías renovables. En cuanto a rendimientos, la geotermia es la mejor opción para él. Si la compara con el gasóleo o el gas, la amortización de esta energía de la tierra se alcanza a los cinco años. Frente a la aerotermia –su competidora directa, ya que también funciona con bomba de calor– la geotermia necesita nueve años para ofrecer retornos.

Javier Hernanz JH Climatizacion

Para Javier Hernanz, de JH Climatización, la energía geotérmica es la que tiene mejor rendimiento estacional ya que ofrece una constancia en la temperatura del subsuelo lo que es más beneficioso para la vida útil del sistema, que además se encuentra en el interior de las instalaciones. Y no lo dice solo él, lo indica el IDAE en su manual de geotermia publicado en 2008.

La geotérmica es una de las fuentes menos conocida de entre las renovables, pero es de las más eficientes. Gracias a un flujo continuo y gestionable que se encuentra almacenado bajo la superficie de la tierra en forma de calor. Es una energía limpia que aprovecha la temperatura del subsuelo para climatizar de forma ecológica. Es inagotable y está disponible los 365 días del año las 24 horas al día. A diferencia de otros sistemas, no influyen las condiciones meteorológicas del momento.

Hernanz, se fía de la geotermia, porque el mercado va creciendo poco a poco. Para 2019  prevé un crecimiento del 8%. Ahora “se ha puesto de moda la aerotermia que tiene a grandes fabricantes detrás –como antes lo estuvo la biomasa- pero no puede funcionar de igual manera, en distintas condiciones climáticas. Varía mucho”, señala. Por eso la geotermia, al final es más segura, porque se basa en la constancia –además de tener un menor impacto visual y auditivo. Por ejemplo, las máquinas ahora son más compactas y sencillas y los costos son otros, argumenta.

Hernanz calcula que la amortización de la inversión en esta energía se da unos cinco años –comparativamente con el gasóleo y gas- y en nueve años, si se mide con la aerotermia.

Bombas de calor

Actualmente la variante de la geotermia con mayor potencial de crecimiento en todo el mundo es la de muy baja temperatura o entalpia (de menos de 30º C). Ésta se extrae a través de tuberías y se puede aprovechar en amplias zonas del territorio, a menor o mayor profundidad dependiendo de la geología.

Una temperatura constante permite obtener –a través de una bomba de calor- calefacción, refrigeración (con suelo radiante o refrigerante o radiadores) y agua caliente sanitaria. La climatización geotérmica extrae o cede energía en forma de calor al subsuelo a través de diferentes sistemas de captación. El más utilizado es la captación vertical, mediante sondas en circuito cerrado, a una profundidad de entre 80 metros y 150 metros.

De esta manera, la geotermia -a través de bombas de calor o en uso directo- ha llegado a convertirse en una la opción más idónea para viviendas unifamiliares, piscinas, invernaderos, naves industriales, hoteles, edificios de pisos de hasta cuatro alturas, cuenta Hernanz.

Para el project manager la viabilidad se da en toda la península. A priori, “siempre ha funcionado bien en todos los territorios donde he explorado. Otra cosa es que se necesite una mayor o menor perforación del terreno o que haya pequeñas cavidades, que se pueden rellenar”, cuenta.

Al aumentar la eficiencia energética de las viviendas decae el coste de la geotermia

La perforación de los pozos es la inversión más fuerte en toda instalación geotérmica, ya que puede representar más del 50% del coste inicial. Al respecto, el experto sostiene que el código térmico de edificación actualmente está marcando la pauta. “Como las casas tienen más aislamiento, son más herméticas, por lo tanto requieren menos energía para la climatización. Entonces, donde una casa de 200 m2 antes necesitaba dos pozos, hoy en día necesita solo uno. Y eso abarata los costes. Lo mismo ocurre con el precio del suelo radiante que también es menor”.

Instalacion de geotermia en Navarra /JH Climatización

Por ejemplo, describe, para una casa de 100 m2  se hace un pozo que cuesta unos 6.000 euros, más una bomba de calor con depósito de agua caliente, cuyo precio está en torno a unos 10.000 euros. A ello se le suma el suelo radiante de unos 41 euros el m2. Y el gasto de la bomba de calor es de 24 euros por tener refrigeración, calefacción, agua caliente todo el tiempo.

En cuanto al complemento con otras renovables, señala que el mejor mix es acompañar esta energía con placas fotovoltaicas. En Tafalla, por ejemplo, en una casa de 180 m2, se hizo un pozo, con una maquina que produce 8 kilowatios y consume menos de 2.000 watios (menos que el horno de la casa). Con placas solares se obtiene el 100% de esa energía.

Señala asimismo que la ejecución del proyecto suele ser rápida. “Un pozo de 150 metros puede costar un día y medio. Luego se conducen los tubos hasta la vivienda y se monta el suelo radiante en dos o tres días. A ello hay que agregar otros dos días para montar la sala técnica y otros tantos para el arranque y la regulación”.

De acuerdo con el JRC, la geotermia con bomba de calor está siendo implementada principalmente en EEUU, China, Suecia, Alemania, Francia, Suiza, Finlandia, Canadá, Noruega y Austria.

El uso directo de esta renovable se aprecia más en China, Turquía, Japón e Islandia. Y, por último como fuente de electricidad (con temperaturas de más de 150ºC) se desarrolla en EEUU, Japón, Islandia, Italia y Filipinas, sobre todo.

 

2019-04-06T12:56:51+02:00 3 abril, 2019|