La carne sabe peor

La escasez de recursos y el calentamiento global empeoran el sabor de la carne y mejoran, como contrapartida, el de las legumbres. Un estudio comparativo realizado por Our World Data indica que la carne de vacuno pierde muchas propiedades frente a los demás productos agropecuarios.

Al mismo tiempo que la tasa promedio de consumo de carne por persona se ha más que duplicado en cincuenta años en el mundo, lo que emite la producción de carne de res ahora es siete veces mayor que lo emitido por la producción de carne de ave y 380 veces que lo hecho por las legumbres.

Y ésta no es la única desproporción. Por ejemplo para producir un gramo de carne de vacuno o de cordero se necesitan 1,02 m² de uso de suelo, una cifra muy alejada de los requerimientos de tierra de otros alimentos. Según muestra el cuadro, bastante más atrás, en el segundo puesto, aparece la producción de carne de cerdo con 0,13 m² de demanda de tierra. Los productos frescos (vegetales y frutas) se ubican en el tercer lugar con 0,1 m² de suelo.

En orden decreciente, vemos que la producción de carne de aves de corral necesita 0,08 m², los huevos y los lácteos 0,05 m² y 0,04 m², respectivamente. Una demanda similar la presenta el trigo. Después se sitúa el arroz (con 0,02 m²).

En tanto, el maíz y las legumbres sólo usan 0,01 m² de suelo por cada gramo producido.

Uso de suelo por tipo de alimento

El txuleton de las emisiones

Por su parte, el siguiente cuadro evidencia que un gramo de carne de vacuno o de cordero emite 221,6 gCO₂e, muy por delante del siguiente producto en cuanto al nivel emisiones GEI y los productos frescos con 37,2 gCO₂e.

Más bajas todavía son las emisiones de la carne de cerdo (36,3 gCO₂e por gramo de carne producido), de los lácteos (35 gCO₂e) y  de la carne de ave (31,7 gCO₂e). Aún menores son las de los huevos y el arroz. Aunque el trigo y el maíz son todavía más limpios. Pero las menores emisiones, de lejos, se registran en la producción de legumbres, con sólo 0,58 gCO₂e por gramo.

emisiones GEi por tipo de alimento

La ineficiencia de la carne

Además de lo anterior, Our World in Data da cuenta de la bajísima eficiencia de la carne de bovino en la conversión de la proteína, como insumo de alimento, a producto final. Mientras los huevos convierten en producto el 25% de la proteína que reciben como alimento, la carne de vacuno lo hace en un 3,8%. En medio se sitúa la leche entera, con un 24% de eficiencia, la carne de ave (20% eficiencia), el cerdo (8,5%) y el cordero (6,3%).

eficiencia proteica de la carne

 

Lo cierto es que la producción mundial de carne ha aumentado rápidamente en los últimos 50 años, creciendo entre 4 y 5 veces desde 1961. En Europa casi se ha duplicado en este período, mientras que en América del Norte se ha multiplicado por 2,5. En Asia el alza en la producción han sido asombrosa: se ha multiplicado por 15. Actualmente esta zona es la mayor productora de carne, con cerca del 45%de la producción total.

Consumo total de carne per cápita

Como se sabe, la población mundial ha experimentado un rápido crecimiento, especialmente en la segunda mitad del siglo XX. Al mismo tiempo, el consumo de carne por persona ha aumentado aproximadamente 20 kilogramos desde 1961; llegando alrededor de los 43 kilogramos de carne en 2014.

Pero la tendencia en el aumento en el consumo per cápita indica que la producción total de carne ha estado creciendo a un ritmo mucho más rápido que la tasa de crecimiento de la población.

En el mapa observamos por país el consumo de carne per capita (excluyendo mariscos y pescados), medido en kilogramos por persona por año.

La tendencia en el consumo por persona difiere bastante. El crecimiento ha sido más marcado en los países que han experimentado una fuerte transición económico como en China dónde ha crecido aproximadamente 15 veces desde 1961 o en Brasil donde casi se han cuadruplicado. La principal excepción a este patrón ha sido India. Las preferencias lactovegetarianas dominantes significan que el consumo de carne per capita en 2013 fue casi exactamente el mismo que en 1961, con menos de 4 kilogramos por persona.

El consumo de carne es mayor en los países de altos ingresos (con los mayores consumidores de carne en Australia, con 116 kilogramos por persona en 2013). El consumo promedio europeo y norteamericano es de casi 80 kilogramos y más de 110 kilogramos, respectivamente. Sin embargo, los cambios en estos países han sido mucho más lentos, con un mayor estancamiento o incluso una disminución en los últimos 50 años.

 

2019-03-02T12:18:35+01:00 28 febrero, 2019|