Importantes desacuerdos sobre la taxonomía de inversión verde

Algunos Estados miembros de la UE pretenden que la energía nuclear sea clasificada como sostenible. Por ejemplo.

En septiembre pasado, el Parlamento Europeo inició las negociaciones con el Consejo y la Comisión Europea sobre el nuevo sistema de clasificación para inversiones sostenibles, que se conoce como la taxonomía de la UE.

De acuerdo con la delegación belga de WWF, el objetivo de la taxonomía de la UE es definir qué actividades económicas son sostenibles con el fin de orientar a los inversores y evitar el lavado ecológico. Si esto funciona correctamente, “sería una herramienta crucial para cambiar miles de millones de euros de inversiones sucias a limpias”, dice la entidad ecologista.

El Parlamento adoptó una posición en marzo de este año, que, aunque debilitado por los partidos menos progresistas, es la más ambiciosa de todas las instituciones. El Consejo tiene una posición más conservadora. Los Estados miembros están divididos en varios temas críticos, por ejemplo, si la energía nuclear debe incluirse como “sostenible”.

Sébastien Godinot, de WWF, explicó que “la energía nuclear no es sostenible. Pregúntale a cualquiera que viva cerca de Chernobyl o Fukushima. El gobierno francés y sus aliados deben retirar su vergonzoso apoyo a la energía nuclear o la taxonomía será papel mojado”.

Principales desacuerdos

Los países de la UE difieren sobre si se debe incluir la energía nuclear. Al respecto, Austria, Alemania, Luxemburgo, Italia, Grecia y Chipre, quieren a la energía nuclear fuera de la taxonomía.

Otro aspecto que no han consensuado es si la taxonomía debe tener solo dos categorías- actividades ‘verdes’ y ‘otras’– o varias, que analizan grados de sostenibilidad, cubriendo la economía en su totalidad. Francia, apoyada por Luxemburgo, Países Bajos, Eslovaquia, Alemania y Malta, quiere una taxonomía completa.

Por otra parte, se cuestiona en qué medida los inversores deben revelar su alineación con la taxonomía con sus fondos verdes o para todos ellos. Francia, los Países Bajos, Italia, Portugal y Bélgica favorecen una divulgación más completa.

En relación a la calendarización para poner en marcha la primera parte de la taxonomía, que cubre el clima,  Austria, Portugal, Países Bajos y Suecia están presionando para una implementación más rápida.

WWF está pidiendo una taxonomía que otorgue a cada actividad económica una clasificación de verde oscuro a rojo, un poco como la etiqueta de eficiencia energética que se ve en los refrigeradores. Esto ayudaría a las empresas a hacer que sus modelos de negocio sean sostenibles y a los inversores a tomar decisiones ecológicas. Además, para marcar la diferencia, esta calificación debe estar disponible públicamente, conocida como ‘divulgación’.

Cabe recordar que recientemente, más de 50 organizaciones lanzaron conjuntamente una declaración con diez asuntos prioritarios sobre la ‘taxonomía’ de la UE para inversiones sostenibles.

 

2019-11-11T12:17:27+01:00 6 noviembre, 2019|