Aún sin usar gran parte del FEADER para renovables en zonas rurales

Los auditores de la UE han hecho ver a la Comisión Europea que hay importantes sinergias potenciales entre la energía renovable y el desarrollo rural sostenible que en su mayoría no se materializan.

Un ejemplo es que del presupuesto asignado para el ámbito del fondo de desarrollo rural Feader, que se centra en energías renovables y llega a 800 millones de euros para el período 2014-2020, hasta octubre de 2017, sólo se habían gastado 41 millones.

Tras examinar el vínculo entre la energía renovable y el desarrollo rural, el Tribunal de Cuentas Europeo llegó a la conclusión de que existían posibles sinergias, pero que buena parte de este potencial no se ha explotado todavía.

Hay varios programas de financiación nacional y europea disponibles para incentivar la producción y el uso de la energía renovable, y una de las fuentes de la UE es el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader). Sin embargo, los auditores constataron, entre otras cosas, que la Comisión Europea no podía facilitar información exhaustiva actualizada del apoyo financiero a la energía renovable, tanto en el marco de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (EIE) como en el Feader en particular.

Cabe señalar que el objetivo temático número 4 de los Fondos EIE, llamado «transición a una economía hipocarbónica», supone un gasto previsto de 44.814 millones de euros e incluye las energías renovables, la eficiencia energética y la movilidad urbana sostenible. “Pero la Comisión no tiene una idea clara de la contribución prevista de las inversiones de los Fondos EIE a la implantación de energías renovables”, informa el tribunal de cuentas.

Por su parte, el Feader representa alrededor del 11% de la asignación de los Fondos EIE al objetivo temático 4 (con 5.027 millones de euros asignados), mientras que el gasto del fondo previsto en el ámbito de interés 5C (el que facilita el suministro y el uso de fuentes renovables de energía, subproductos, desechos, residuos y demás materia prima no alimentaria para impulsar el desarrollo de la bioeconomía) asciende a 798,9 millones de euros para el período de programación de 2014-2020. De este monto, al 12 de octubre de 2017 sólo se habían gastado, 40,9 millones de euros en toda la UE.

Asignaciones de Feader a energias renovables

Hay que recordar que son los Estados miembros lo que deciden financiar inversiones en energía renovable a través del Feader. Según lo observado en el gráfico anterior los países que más uso han hecho de este recurso son Dinamarca, Austria y España, a pesar de que están lejos de agotar su potencial.

Con todo, el informe constata que la energía renovable no se tiene en cuenta adecuadamente en el proceso de programación del desarrollo rural.

La insostenibilidad de la bioenergía

Por otra parte, señalan los auditores europeos, el marco político de la UE para la energía renovable no aborda totalmente los riesgos medioambientales y socioeconómicos de la bioenergía para las zonas rurales.

“La bioenergía es la energía renovable más claramente relacionada con las zonas rurales. Las materias primas utilizadas para producir bioenergía se extraen, en casi todos los casos, de estas zonas. El cultivo y la extracción de biomasa agrícola y forestal brindan oportunidades de diversificación de los ingresos agrícolas, oportunidades de empleo y de negocio y posibilidades de prestación de nuevos servicios rurales”, agregan.

No obstante, explica el informe “la bioenergía no es sinónimo de energía sostenible. La sostenibilidad de la bioenergía depende en gran medida de cómo se produzca y se utilice la biomasa. La producción y el uso de biomasa pueden ser insostenibles, por ejemplo si afectan negativamente a las personas, el medio ambiente o los recursos naturales de una forma que comprometa la capacidad de las futuras generaciones para cubrir sus necesidades”, aclara el informe.

La bioenergía también entraña riesgos medioambientales y socioeconómicos para las zonas rurales. Por ejemplo, el cambio de uso de la tierra, la intensificación de la gestión forestal o la producción intensiva de cultivos energéticos pueden provocar una reducción de la biodiversidad, la degradación del suelo o escasez de agua y contaminación. La combustión de biomasa leñosa puede conducir también a un aumento de las emisiones de contaminantes de la atmósfera nocivos, y actualmente se debate si la biomasa de madera es realmente neutral con respecto al carbono.

Al respecto, el Tribunal ha determinado hasta dieciséis riesgos medioambientales y socioeconómicos asociados a la producción y el uso de bioenergía que son abordados de desigual manera por la Comisión.

Recomendaciones para que la política de renovables considere a las zonas rurales

Algunas de las recomendaciones al Ejecutivo europeo por parte de los auditores es que al diseñar su futura política de energía renovable, tanto la Comisión como los Estados miembros deberían tener en cuenta las necesidades de las zonas rurales.

Asimismo enfatizan que la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo deberían diseñar el futuro marco político para la bioenergía de forma que ofrezca mejores salvaguardias contra el suministro insostenible de biomasa para energía.

Además la Comisión debería exigir que los países de la UE28 aporten información pertinente sobre los logros programáticos de los proyectos de energía renovable en sus informes anuales de ejecución de 2019 así como reforzar con los Estados miembros la necesidad de prestar apoyo solo a proyectos de energía renovable viables con un beneficio claro para el desarrollo rural sostenible, especialmente cuando se trate de apoyo del Feader.

Los auditores visitaron cinco Estados miembros (Bulgaria, Francia, Italia, Lituania y Austria), constatando que la mayoría de ellos no utilizaban los fondos de desarrollo rural para otorgar prioridad a proyectos de energía renovable que también podían contribuir al desarrollo rural sostenible.

En general, “la política de la UE sobre energías renovables podría ser más explícita en cuanto al establecimiento de las condiciones para vincular de manera eficaz la energía renovable al desarrollo rural”, concluye el informe.

También advierten que el marco de la política de energía renovable que actualmente se debate puede mejorar la situación. Pero ni el actual marco de sostenibilidad sobre bioenergía ni el marco propuesto proporcionan una base adecuada para proteger las zonas rurales suficientemente contra riesgos medioambientales y socioeconómicos ni para maximizar el potencial de desarrollo sostenible.

Acceso al informe del Tribubal de Cuentas de Europa

Energía renovable para un desarrollo rural sostenible: posibles sinergias significativas, pero en su mayoría no materializadas en la práctica.

 

2018-03-19T18:15:26+01:00 16 marzo, 2018|