Financieras: hacer frente al cambio climático requerirá “transformar toda la economía”

A la espera de que se produzcan las negociaciones políticas la semana próxima, en el seno de la COP24 en Katowice, importantes sectores piden a los países elevar la ambición climática con urgencia para cumplir con los objetivos de París.

La economía global tiene que prepararse para una profunda transformación en las próximas décadas a medida que el impacto del cambio climático se haga más tangible, explicaron expertos de la industria aseguradora, esta semana, en Zurich.

“Enfrentar el cambio climático es transformar toda la economía”, señaló la directora de Riesgos de Zurich Insurance Group, Alison Martin.

Tenemos que cambiar la forma en que vivimos, la forma en que nos movemos, la forma en que gastamos nuestro dinero. Esta es una transformación profunda y la mayoría de los cambios aún están por llegar”, declaró.

Por su parte, Johanna Köb, responsable de inversiones responsables del mismo grupo, sostuvo que los consumidores son cada vez más conscientes de los problemas del cambio climático.

Exigen que las empresas actúen de manera más responsable, que actúen sobre el cambio climático, y eso significa que esta opinión se convierta en actos políticos”, subrayó, destacando el caso de Hambach, en Alemania, donde la acción ciudadana evitó que RWE arrasara un bosque para construir una mina de carbón.

Una transición global aún corta

Y es que mientras el clima extremo está en aumento en todo el mundo, la proyección de la acción climática global aún no alcanza el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a “muy por debajo de 2 °C”.

“Nuestro análisis muestra que la probabilidad de perder los objetivos del Acuerdo de París es mayor que de conseguirlos”, advirtió Martin. “Sin embargo, el IPCC dejó en claro que solo tenemos 12 años para actuar, eso es un puñado de años”. Señaló además que 2017 fue el año más caro en términos de daños, con un costo global estimado de 300 mil millones de dólares.

Tanto Martin como Köb destacaron que el cambio climático es uno de los riesgos más complejos que enfrenta la sociedad actual, ya que es intergeneracional, internacional e interdependiente.

“Si bien es necesario buscar muchas soluciones para los riesgos altamente interconectados del cambio climático a nivel de múltiples partes interesadas, existen acciones específicas que las empresas pueden tomar y las herramientas que pueden usar”, dijo Martin.

A la pregunta de a qué riesgos específicos se enfrentan las empresas, la directiva identifica dos: los riesgos físicos, vinculados a los fenómenos meteorológicos extremos, y los riesgos de transición, que son en gran medida de tecnología y políticas, explicó.

Apalancamiento financiero

Debido al creciente impacto que el cambio climático tiene en su caso de negocios, las compañías de seguros también están tomando medidas contra el calentamiento global a través de sus políticas de inversión.

Por ejemplo, están incrementando sus inversiones en energía verde como parques eólicos, solares y proyectos hidroeléctricos. Allianz había invertido 5.600 millones de euros en energía renovable a finales de 2017, mientras que a finales del año pasado, Axa aumentó su objetivo de inversiones verdes de 3.000 a 12.000 millones de euros para 2020.

En 2017, Zurich anunció su objetivo de crear una cartera de inversión de impacto de US$ 5 mil millones que complementara la exposición.

Además, un número creciente de compañías ha retirado el aseguramiento de las empresas del sector del carbón. “Como inversionista responsable, utilizamos los mercados de capital para buscar y financiar soluciones para combatir el cambio climático, pero también para responder a cuestiones sociales y ambientales”, explicó Köb.

“Estamos utilizando una visión holística de los riesgos financieros, ambientales, sociales y de gobierno que conlleva una inversión para finalmente formular la pregunta: ¿cuál debería ser el rendimiento verdaderamente ajustado al riesgo?”, especificó.

Inversión de impacto y bonos verdes

Köb se centró en dos herramientas financieras específicas que usa Zurich: inversiones de impacto y bonos verdes.

La inversión de impacto se centra en medir el efecto de la inversión frente a un objetivo predeterminado, en lugar de simples inversiones sostenibles.

Los bonos verdes son instrumentos financieros donde los ingresos se invierten exclusivamente en proyectos verdes que generan beneficios climáticos u otros beneficios ambientales, por ejemplo, en energía renovable, eficiencia energética, gestión sostenible de desechos o uso sostenible de la tierra.

Hay que decir que el mercado de bonos verdes ha experimentado un fuerte crecimiento, ya que el sector realmente comenzó a despegar en 2014 cuando se emitieron US$ 37 mil millones. En 2017, la emisión alcanzó los US$ 162,5 mil millones, estableciendo otro récord.

Köb apunto que las inversiones en bonos sociales y de sostenibilidad, que proporcionan financiamiento para proyectos y actividades dirigidas a temas sociales más allá del cambio climático, también han crecido a más de US$ 400 millones.

El pulso de la COP24

A seis días del inicio de la COP24 en Katowice, los delegados de 200 países continúan las negociaciones sobre el reglamento para implementar los objetivos del acuerdo contra el cambio climático, mientras que los países en desarrollo presionan para mantener el “impulso de París”.

“Necesitamos adoptar el libro de reglas aquí”, explicó Gebru Jember Endalew, quien preside el Grupo de Países Menos Adelantados de 47 miembros en las negociaciones de la ONU. “Representamos a casi mil millones de personas, que son las menos responsables del cambio climático pero que se encuentran entre las más vulnerables a sus efectos”, dijo. “Mientras más tiempo tengan que esperar los países pobres para recibir apoyo financiero, mayor será el costo”, advirtió.

Los países o partes están actualmente negociando normas y procedimientos para la implementación del Acuerdo, incluidas las disposiciones que abordan la transparencia, la contabilidad, el cumplimiento, el uso de mecanismos basados ​​en el mercado, así como la evaluación periódica del progreso colectivo.

Cabe señalar que si bien los países pueden definir su compromiso climático individualmente, sus planes de acción están sujetos a normas y procedimientos acordados internacionalmente.

El diplomático también espera un impulso significativo del diálogo de Talanoa, que es la fase política de la negociación que tendrá lugar la próxima semana, en el proceso de negociación.

Que la UE eleve su ambición

Mientras tanto, sube la presión para que la Unión Europea aumente su promesa de reducción de emisiones según los objetivos de París.

La Unión podría rebajar sus emisiones en más de un 50% para 2030, en comparación con 1990, mediante la ampliación de la acción climática en solo tres sectores: suministro de electricidad, edificios residenciales y transporte de pasajeros por carretera, concluyó en un nuevo análisis. Juntos, estos tres sectores representan alrededor del 60% de las emisiones de la UE28.

El informe publicado por Climate Action Tracker,Ampliación de la acción climática: Unión Europea“, establece un camino para que la UE descarbonice los tres sectores a mediados de siglo, lo que haría su trayectoria de emisiones compatible con el Acuerdo de París y crearía cientos de miles de empleos adicionales, mejoraría la salud y reduciría las costosas importaciones de energía, dijo la organización en un comunicado de prensa.

Las nuevas políticas de la UE, que incluyen el objetivo vinculante del 32% para la participación de las energías renovables en la demanda total de energía, conducirían a una participación del 48% de las energías limpias en la generación de electricidad para 2030 lo cual es un paso en la dirección correcta, pero no alineado con el Acuerdo.

Cumplir con París cuesta el 1% del PIB, no hacerlo el 4%

Un informe de la OMS presentado en la COP24 destaca por qué las consideraciones de salud son críticas para el avance de la acción climática y presenta recomendaciones clave para los responsables políticos.

La exposición a la contaminación del aire causa 7 millones de muertes en todo el mundo cada año y cuesta alrededor de US $ 5,11 billones en pérdidas de bienestar a nivel mundial. En los 15 países que emiten la mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, se estima que los impactos en la salud de la contaminación del aire cuestan más del 4% de su PIB. Las acciones para alcanzar los objetivos de París costarían alrededor del 1% del PIB mundial.

 

 

2019-03-12T14:40:43+01:00 7 diciembre, 2018|