Establecen una norma de economía circular en Francia

La iniciativa, de carácter voluntario, parte de la asociación de normalización en Francia, y tiene la ventaja de tratar un abanico amplio de procesos de economía circular en una misma norma. Ésta llega un año más tarde que la que se estableció en Reino Unido con el mismo objetivo por parte de la British Standard.

Norma de economia circular, Francia

La norma XP X30-901 – explica Alexandra Farbiarz Mas de Terraqui – es la certificación que acaba de lanzar AFNOR, la asociación de normalización del país vecino relativa al desarrollo de buenas prácticas hacia un paradigma de economía circular.

Según la propia entidad se trata de un protocolo de estandarización que deriva de la demanda de más de 50 profesionales franceses que buscan maneras de transformar la economía hacia un modelo circular. Para ello solicitaron a la entidad certificadora que fuera lo suficientemente flexible como para que permitiera su aplicabilidad a todo tipo de estructuras y territorios.

Es por ello que la norma incluye las tres dimensiones de sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social para los siete ámbitos de acción en el que se propone:

  • Suministro sostenible.
  • Ecodiseño.
  • Simbiosis industrial.
  • Economía de la funcionalidad o servitización.
  • Consumo responsable.
  • Alargamiento de la duración del uso.
  • Gestión eficaz de materias o productos al final de su vida útil.

Con esta iniciativa se persiguen dos grandes objetivo. El primero es facilitar el diálogo para reflexionar tanto sobre los modos de producción como de los de consumo a través de un lenguaje común y definiciones compartidas, lo que redundará en la eficacia de las organizaciones que lleven a cabo acciones derivadas de la implantación de la norma para optimizar el uso de sus recursos y limitar los residuos generado.

El otro fin es facilitar una herramienta de gestión que permita planificar, poner en marcha, evaluar y mejorar un proyecto de economía circular. Ésta no solo está pensada para la gestión de empresas privadas, sino que también puede utilizarse por agentes socioeconómicos como una ciudad o una administración pública.

La norma española de residuo cero

En España, y dentro del ámbito de la economía eircular, AENOR lanzó en 2015 la certificación Hacia Residuo Cero, RC-2015/0001. Sin embargo, esta certificación se circunscribe a la gestión de los residuos, ya sea de una empresa productora de residuos como de empresas que diseñan productos.

Cabe señalar que el esquema de esta norma no plantea la no generación de residuos sino una buena gestión de los mismos que permita la disminución de su generación y/o que sean preparados para ser reutilizados o transformarlos en una nueva materia. Se trata, sobre todo, de evitar que los residuos lleguen al vertedero siguiendo las exigencias del Paquete de Economía Circular de la Comisión Europea.

En Inglaterra, la British Standard (BSI), lanzó en mayo de 2017 la guía y certificación BS 8001:2017  con el objeto de proporcionar un marco para implementar los principios de la economía circular en las organizaciones. En su presentación destaca que esta guía proporciona logros rápidos que ayudan a las organizaciones a pensar de forma global la forma en que gestionan sus recursos para mejorar en beneficios financieros, ambientales y sociales.

Finalmente, señalar que el Comité Europeo de Estandarización (CEN) y el Comité Europeo para la Estandarización Electrotécnica (CENELEC), se reunieron en Bruselas el pasado 8 de septiembre con distintos agentes empresariales, de las administraciones públicas para abordar los criterios y estándares que deberían tenerse en cuenta para desarrollar las normas de economía circular.

 

 

2018-11-14T08:02:55+00:00 13 noviembre, 2018|