El Real Decreto, aprobado este viernes por el Consejo de Ministros, señala que a partir del 1 de julio de este año todas las bolsas de plástico se deben cobrar, excepto las muy ligeras y las gruesas recicladas.

Asimismo, a partir de 2020, las bolsas gruesas deben contener al menos un 50% de plástico reciclado y se prohíben las de plástico fragmentable. Sin embargo, el 1 de enero de 2021 las bolsas ligeras y muy ligeras estarán prohibidas.

El Real Decreto sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores, ha sido aprobado esta mañana por el Consejo de Ministros. El objetivo de la norma es reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras en España, trasponiendo al ordenamiento español la Directiva comunitaria, y obtener información sobre este tipo de envases puesto en el mercado español.

El Real Decreto “es un primer paso para liberar nuestra naturaleza de los residuos plásticos y sensibilizar a los consumidores de la importancia de reducir el consumo de bolsas de plástico, contemplando la adopción de distintas medidas en una normativa ambiciosa que convierte a España en uno de los tres países europeos (junto a Francia e Italia) en que se prohíben las bolsas de plástico ligeras y muy ligeras (salvo las compostables)”, explican desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

La nota del MAPAMA agrega que la normativa “hace de nuestro país el único de la UE que establece un contenido mínimo de plástico reciclado para las bolsas gruesas (más de 50 micras), una señal clara para incorporar el plástico reciclado, en la línea de los principios de la economía circular”.

“La nueva normativa es también realista con los sectores, a los que otorga un plazo suficiente para adaptarse a sus preceptos; eficaz medioambientalmente, al introducir la obligatoriedad de que las bolsas sean compostables de manera acompasada con la futura recogida separada de los biorresiduos; y supone el primer paso de la futura hoja de ruta para los plásticos en España, y que está contemplada en el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular”, señaló la ministra Isabel García Tejerina.

Cobrar, prohibir y reciclar

De acuerdo con este Real Decreto, a partir del 1 de julio de 2018 se deben cobrar todas las bolsas. Se exceptúan las bolsas muy ligeras que se suministran como envase primario para alimentos a granel (necesarias para evitar el desperdicio alimentario) y las bolsas gruesas que tengan un porcentaje de plástico reciclado igual o superior al 70%, para fomentar el uso de plástico reciclado.

Además, desde el 1 de enero de 2021 se prohíben las bolsas de plástico ligeras y muy ligeras. Se exceptúan las bolsas compostables, acompasando así la obligatoriedad de que las bolsas de plástico ligeras y muy ligeras sean sólo compostables con la plena implantación de la recogida separada de la fracción orgánica de los residuos municipales. De esta forma, las bolsas compostables, cuyo tratamiento más adecuado es a través de procesos biológicos, se gestionarán conjuntamente con la fracción orgánica presente en los residuos municipales y así se evita que se puedan mezclar con otros flujos de residuos como los de envases de plástico.

Además, y para avanzar hacia una economía circular, desde el 1 de enero de 2020 las bolsas de plástico gruesas deberán contener al menos un 50% de plástico reciclado, para promover el uso de plástico reciclado. Asimismo, se prohíben las bolsas de plástico fragmentable, por su contenido en aditivos que suponen un alto impacto ambiental. Estableciendo esta fecha, se da margen a los comerciantes para liquidar su stock y a los fabricantes para dejar de producirlas.

Sensibilización y registro de productores

Esta ley prevé otras medidas, como la realización de campañas de sensibilización, que informen sobre el contenedor en el que deben depositarse los residuos de las bolsas de plástico, compostables y no compostables y sobre los efectos nocivos que supone el abandono de los plásticos en el medio ambiente.

En cuanto al Registro de Productores, estará adscrito al MAPAMA, y contará con una sección dedicada a los fabricantes e importadores de bolsas de plástico, para cumplir con la obligación de remitir anualmente la información sobre bolsas puestas en el mercado por los fabricantes a la Comisión Europea y saber lo que se pone en el mercado y su evolución, para poder conocer la efectividad de las medidas puestas en marcha y, en su caso, plantear nuevas soluciones.

Estrategia de economía circular para el verano

Este Real Decreto supone el primer paso de la futura hoja de ruta para los plásticos en España, que se presentará próximamente y que está contemplada en el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular, que el Consejo de Ministros prevé aprobar en verano (actualmente se estudian las alegaciones recibidas en el proceso de información pública).

Cabe señalar que “la Estrategia Europea de Plásticos, aprobada en enero de 2018, indica un camino a seguir al que se sumará España. En este sentido, la Comisión ha anunciado que a finales del mes de mayo va a presentar una propuesta de directiva para reducir el impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente, que determinará los próximos desarrollos normativos a poner en marcha por parte de este Ministerio”, indica el MAPAMA.

Recogida separada de residuos orgánicos

Otro de los grandes retos del Ministerio es el cumplimiento de los objetivos de reciclado para los residuos municipales, conforme a la nueva Directiva de Residuos que aprobará la UE próximamente. Lo mismo sucede con el nuevo objetivo de vertido de residuos municipales a vertedero.

Por ello, y tras abordarlo con las administraciones autonómicas y locales, “ha salido a información pública una modificación puntual de la Ley de Residuos, por la que se establece la obligación de recoger en los municipios de más de 5.000 habitantes de forma separada, la fracción orgánica de los residuos municipales antes del 31 de diciembre de 2020. Con esta y próximas propuestas, España aumentará sensiblemente su tasa de reciclado actual y estará en condiciones de alcanzar los objetivos señalados en la inminente legislación europea, mejorando la calidad del resto de fracciones presentes en los residuos municipales”, indica la nota del ministerio.

La futura hoja de ruta de plásticos en España, explican desde el ejecutivo central, “tendrá por objeto evitar su abandono en el medio ambiente; reducir la generación de residuos de plástico; aumentar la tasa de reciclaje y su reutilización; y fomentar la generación de plástico reciclado de calidad para aumentar su uso en todos los sectores productivos. Todo ello centrado en una serie de aspectos prioritarios como la reducción de productos de plástico de un solo uso, como el menaje y las pajitas, o el adecuado tratamiento de los residuos de toallitas húmedas; la gestión eficaz de los plásticos de uso agrícola una vez utilizados o la restricción de los plásticos fragmentables, o la adición intencionada de microplásticos en productos que acaban en el medio ambiente”.