El precio ambiental de la moda rápida

Por poner un ejemplo, cambiar sólo el 1% de la carga desde el barco al avión – como está exigiendo el creciente consumo online de ropa- supone incrementar un 35% las emisiones de gases de efecto invernadero.

El 10 % de la contaminación global en el mundo procede de la industria de la moda, sobre todo por el auge de la ‘moda rápida’ cuya lógica es una fabricación barata, un consumo frecuente y un uso de corta duración.

Aquí, destacamos los enfoques para crear un nuevo paradigma para la moda sostenible, que incluye limitar el crecimiento, reducir el desperdicio y promover una economía circular.

La moda es la segunda industria más contaminante del mundo después de la aérea y, sin embargo, sigue aumentando debido al auge de la ‘moda rápida’, que se basa en la fabricación barata, el consumo frecuente y el uso de prendas de corta duración.

En concreto, este sector produce más de 92 millones de toneladas de desechos y consume 1,5 billones de toneladas de agua al año. Así lo recoge una revisión de estudios liderada por la Universidad de Aalto (Finlandia) y publicada recientemente en la revista Nature Reviews Earth & Environment.

En el trabajo, el equipo de investigación ha identificado los impactos ambientales de la cadena de suministro de la moda, desde la producción hasta el consumo, centrándose en el uso del agua, la contaminación química, las emisiones de CO2 y los residuos textiles.

“La producción de fibras causa enormes problemas ambientales en los países de producción de bajo coste. Además, se utilizan productos químicos nocivos y tóxicos y las aguas residuales no se purifican adecuadamente”, explica Kirsi Niinimäki, primera autora de la investigación.

Niinimäki también destaca las altas emisiones de CO2, “especialmente en la producción de poliéster”, y el uso de energías no renovables unidas a una producción y consumo descontrolados.

“La producción barata en países del sur del globo terrestre y el rápido consumo en el norte acelera la producción y termina en enormes cantidades de desechos textiles”, insiste. “La moda se ha convertido en algo de usar y tirar”, advierte.

Por ejemplo, después de la fabricación, las prendas se envían en grandes cantidades a los centros de distribución minoristas centrales, seguidos de minoristas más pequeños donde se compra la ropa, a menudo en Reino Unido, la UE y EE.UU. Las prendas se transportan tradicionalmente en contenedores, pero se envían cantidades cada vez mayores a través de carga aérea para ahorrar tiempo, especialmente en las compras en línea. La carga aérea tiene un impacto ambiental sustancialmente mayor, ya que se estima que mover solo el 1% del transporte de la prenda del barco a la carga aérea podría generar un aumento del 35% en las emisiones de carbono.


Cambiando el paradigma

La lógica comercial actual en el sector de la moda se basa en la producción y las ventas cada vez mayores, la fabricación rápida, la baja calidad del producto y los ciclos de vida cortos del producto, todo lo cual conduce a un consumo insostenible, un rendimiento rápido del material, desperdicios sustanciales y grandes impactos ambientales.

Esto es, tanto los procesos de producción como las actitudes de consumo deben modificarse. Si lo hace, sin embargo, requiere la participación de todas las partes interesadas: la industria textil para invertir en tecnologías limpias, las empresas de moda para la construcción de nuevos modelos de negocio, los consumidores para que cambien sus hábitos de consumo y políticos para modificar las reglas de la legislación y de negocios mundial. Aquí, destacamos los enfoques clave para crear un nuevo paradigma para la moda sostenible, que incluye limitar el crecimiento, reducir el desperdicio y promover una economía circular.

Costos

La presión de los costos y el nivel de competencia en la industria de la moda siguen siendo muy altos, lo que dificulta cambiar las prácticas comerciales. Aún así, es esencial que la industria en su conjunto (desde la producción de fibra hasta el comercio minorista) asuma la responsabilidad de sus impactos ambientales, incluido el uso de agua, energía y productos químicos, CO2 emisiones y producción de residuos.

Minimizar y mitigar estos impactos requiere un cambio, al que las empresas a menudo se oponen por una multitud de razones, principalmente económicas. Por ejemplo, la inversión en la última tecnología de control de la contaminación es un requisito esencial para el futuro a corto plazo de la industria textil, necesario para eliminar productos químicos, metales pesados ​​y otras sustancias tóxicas de los flujos de residuos.

El uso de procesos más limpios aumentará los costos de producción, un costo que en última instancia será asumido por los consumidores, lo que podría terminar con la moda barata y rápida.

Por su parte, la racionalización de los procesos industriales, incluida una reducción en el número de productos químicos utilizados, también podría ahorrar costos en la fabricación, proporcionando incentivos económicos para implementar prácticas más sostenibles. Del mismo modo, los modelos empresariales creativos basados ​​en un diseño proactivo actúan para reducir el desperdicio, evitar la producción excedente y, por lo tanto, crear un entorno empresarial más estable.

La sobreproducción y el modelo de negocio

En última instancia, la estabilidad a largo plazo de la industria de la moda se basa en el abandono total del modelo de moda rápida, vinculado a una disminución en la sobreproducción y el consumo excesivo, y una disminución correspondiente en el rendimiento del material. Dichas transformaciones requieren coordinación internacional e implican la adopción de nuevas mentalidades tanto a nivel empresarial como a nivel de consumidor.

Un enfoque para reducir el impacto ambiental de la moda es cambiar el sistema de lineal (tomar, hacer, desechar) a circular con los siguientes tres enfoques: estrechamiento (eficiencia), cierre (reciclaje) y desaceleración (reutilización).

Una perspectiva sostenible es considerar nuevos modelos de negocio, como alquilar, arrendar, actualizar, reparar y revender, todo lo cual permite una vida útil más larga del producto y al mismo tiempo propone un estilo de vida nuevo y más lento para los consumidores.

Además, estos modelos pueden resultar en ecoeficiencia (intensificando el uso, como en el alquiler) o incluso suficiencia (menor consumo). Sin embargo, los cambios exitosos en el comportamiento del consumidor deben estar acompañados y respaldados por políticas que aborden la organización social del consumo a nivel social, cultural, económico y material.

La moda lenta es el futuro

Necesitamos una nueva comprensión de todo el sistema sobre cómo hacer la transición hacia dicho modelo, lo que requiere creatividad y colaboración entre diseñadores y fabricantes, diversos interesados ​​y consumidores finales. Necesitamos una nueva comprensión a nivel de sistema sobre cómo hacer la transición hacia un mejor equilibrio sostenible en la industria de la moda.

Además, se debe construir un sistema funcional para el reciclaje de textiles. Uno de los desafíos más difíciles en el futuro será cambiar el comportamiento del consumidor y el significado de la moda. Los consumidores deben entender la moda como un producto más funcional que como entretenimiento, y estar preparados para pagar precios más altos que tengan en cuenta el impacto ambiental de la moda.

Enfoques urgentes para acabar con la moda rápida:

Política

• Disponer de una legislación y una regulación alineada con el nuevo paradigma.

• Aplicar impuestos verdes.

• Ofrecer herramientas para un mejor equilibrio y un sistema industrial más lento.

• Aplicar una política de responsabilidad extendida del productor.

Industria

• Prevenir desperdicios.

• Invertir en tecnología de control de la contaminación.

• Evitar la producción excedente.

• Cerrar el bucle de los recursos materiales.

• Transparencia en la cadena de suministro.

Minoristas o retailers

• Nuevos modelos de negocios para favorecer un consumo más lento y economía circular.

• Nuevo sistema de precios para considerar el impacto medioambiental de un producto.

Consumidores

• Extender los tiempos de uso de los productos.

• Consumo consciente.

• Consumo más lento.

 

2020-04-16T13:46:27+02:00 14 abril, 2020|