¿Cuánto es suficiente?

Este ensayo fue publicado hace ya seis años, pero su pregunta sigue siendo muy válida.

Cabe recordar, por cierto, la reseña de Imanol Zubero sobre ¿Cuánto es suficiente? (Crítica) de Robert Skidelsky, catedrático de Economía Política y conocedor de la obra de Keynes y su hijo Edward, profesor de Filosofía, donde señalaba que éste era un libro “de lectura imprescindible en estos tiempos de sobresueldos, de viajes a Andorra con mochilas llenas de billetes de 500 euros y de áticos de lujo”.

Cuanto es suficiente, ensayo

Un modelo ‘normal’ de comportamiento

En resumen, el libro “es un argumento contra la insaciabilidad, contra la disposición psicológica que nos impide, como individuos y como sociedades, decir ‘ya es suficiente'”. Una disposición que, alentada sin ningún tipo de control por el capitalismo, ha pasado de ser un comportamiento aberrante exclusivo de los más ricos a proponerse como modelo “normal” de comportamiento, al que todas y todos debemos aspirar” dice su introducción.

Esta insaciabilidad, explica Zubero, se expresa tanto en el nivel micro de los comportamientos individuales como en el macro de los objetivos de las políticas económicas de todos los estados: es la obsesión por el crecimiento del PIB. La manipulación de los deseos, la competencia por el estatus, la monetarización de cada vez más ámbitos vitales, la confusión de medios y fines y, sobre todo, la falta de una concepción compartida de lo que debe ser la ‘buena vida’.

El Estado que promueve la codicia no es neutral

En una entrevista -cuenta Zubero- Robert y Edward Skidelsky demandaron una intervención decidida de los poderes públicos para modificar una realidad que, en su opinión, debe ser transformada tanto por razones morales como de estricta eficiencia: “Uno de los mayores mitos que tenemos que sufrir es que el Estado es neutro. Pero sucede que cuando se reclama la intervención del Estado para poner barreras a la insaciabilidad aparecen los liberales [económicos] y niegan esta participación porque se rompería la libertad de elección del mercado o la neutralidad del Estado. Pero no es así. En realidad, el Estado está promoviendo la insaciabilidad económica de los mercados y los individuos y nos empuja hacia ella”.

Ya lo preguntó Tolstoi

La insaciabilidad ha sido también el argumento de un libro de ficción publicado originalmente hace 127 años, cuenta el mismo autor de la reseña. Una preciosa parábola acompañada de las ilustraciones de Elena Odriozola.

Se trata de ¿Cuánta tierra necesita un hombre?, de Lev Tolstoi (de Nórdica). Ésta narra la historia de Pajom, un campesino ruso que sueña con ampliar cada vez más la tierra que posee. Cuando el pueblo de los bashkirios, habitantes de una remota región, le ofrecen por mil rublos tanta tierra como pueda recorrer en un día, su ambición incontrolada jugará en su contra.

“Marcaré una parcela muy grande. En una jornada puedo recorrer unas cincuenta verstas. En esta época un día dura tanto que parece un año. Y en cincuenta verstas hay un montón de tierra. La peor la venderé o se la dejaré a los mujiks y yo me quedaré con la mejor y la cultivaré con mis propias manos. Compraré dos bueyes para el arado y contrataré a menos dos trabajadores; sembraré medio centenar de verstas y dejaré el resto para que paste el ganado”. Al final no será tanta la tierra que necesite…

 

2018-11-05T13:40:49+00:00 5 noviembre, 2018|