Hay riesgo de sobrestimar el gasto y el efecto de la PAC en la acción climática

La Comisión Europea se comprometió a destinar al menos un euro de cada cinco (el 20%) del presupuesto de la UE a la acción por el clima en el período 2014 2020. Para el siguiente período, 2021 2027, ha aumentado el objetivo al 25% (un euro de cada cuatro). Según un nuevo análisis del Tribunal de Cuentas Europeo, fijar tales objetivos puede representar una medida eficaz para alcanzar los objetivos climáticos de la UE, siempre que la metodología aplicada para dar seguimiento a los fondos sea sólida y se aplique de manera coherente en los ámbitos políticos.

Señala el Tribunal de Cuentas que la lucha contra el cambio climático es una alta prioridad de la UE. “En lugar de crear un instrumento específico de financiación para combatir el cambio climático, la Comisión optó por establecer un objetivo expresado en un porcentaje del presupuesto de la UE y destinarlo a la acción por el clima. En este contexto, el seguimiento del gasto relativo al cambio climático significa medir la contribución financiera a los objetivos climáticos por las distintas fuentes de financiación de la UE y evaluar si se han logrado dichos objetivos de gasto”.

“Todos deseamos un presupuesto de la UE ciertamente más ecológico” ha declarado Joëlle Elvinger, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable del análisis. “Se han realizado progresos, pero persiste el riesgo de sobrestimar la acción por el clima de la UE. De cara al período posterior a 2020, al Pacto Verde de la Comisión y al objetivo más ambicioso del 25%, necesitamos una información fiable sobre el gasto relacionado con el clima”, sostiene Elvinger.

Agricultura, Cohesión e Investigación

Los auditores han centrado su atención en el seguimiento de la acción por el clima en los ámbitos políticos de agricultura, cohesión e investigación, que en conjunto representan la mayor parte del gasto relacionado con el clima.

Cabe recordar que en el Informe Especial 31/2016 los expertos en cuentas europeas habían advertido del riesgo de no alcanzar el actual objetivo del 20% destinado al gasto de la UE en acción por el clima. El nuevo análisis reafirma su preocupación por la metodología del Ejecutivo europeo para el seguimiento del gasto relacionado con el clima.

Por una parte, el impacto negativo del gasto que da lugar a un aumento de las emisiones no se ha tenido en cuenta. Además, se sobrestimaba el grado en que el gasto de la UE, en particular determinados regímenes de la política agrícola común (PAC) podrían contribuir a combatir el cambio climático.

Los impactos de la PAC

Por ejemplo, el método utilizado para seguir la contribución de la PAC a la lucha contra el cambio climático no tiene en cuenta su apoyo a las actividades agrícolas con un impacto potencialmente negativo en el cambio climático, que dan lugar a un aumento de la cría de ganado y de la aplicación de fertilizantes que liberan gases de efecto invernadero adicionales a la atmósfera, pero no atraen un marcador climático negativo.

La Comisión coincide en que algunos Estados miembros podrían mejorar el impacto en el clima mediante una mejor selección o aplicación de algunos proyectos de desarrollo rural, pero no dispone de una estimación de su efecto global.

En mayo de 2018, en su primera propuesta para el presupuesto de la UE a largo plazo o «marco financiero plurianual» (MFP) para 2021 2017, la Comisión elevó su objetivo de gasto de la UE contra el cambio climático del 20% al 25%. Este incremento fue confirmado en su propuesta de el Pacto Verde Europeo en diciembre de 2019.

La prioridades pueden cambiar

Asimismo, advierte el Tribunal, la crisis del COVID-19 puede alterar las prioridades políticas, desplazando la atención hacia las amenazas para la salud pública, impulsando la economía o creando puestos de trabajo. En mayo de 2020, la Comisión (a petición del Consejo Europeo y del Parlamento Europeo) presentó una propuesta revisada para el período del marco financiero plurianual 2021 2017 que contenía un plan de recuperación financiado mediante deuda para hacer frente a los efectos de la crisis del COVID-19. Esta propuesta aún se está debatiendo.

El gasto general de la UE relacionado con el clima dependerá del resultado de estas negociaciones y del tipo de inversiones en las que efectivamente se utilicen los fondos adicionales de la UE. En cualquier caso, el cambio climático seguirá siendo un desafío mundial y una preocupación principal para los ciudadanos, los responsables políticos y las partes interesadas.

De cara al futuro, el Tribunal identificó los siguientes retos clave como base para informar de forma fiable y pertinente sobre el objetivo de gasto relativo al clima: garantizar una metodología sólida para realizar un seguimiento del gasto relacionado con el clima; aplicar coherentemente la metodología en todos los ámbitos políticos y compensar los gastos que pueden acelerar el cambio climático.

El Tribunal de Cuentas es el auditor independiente de la Unión Europea. Creado en 1977, es una de las siete instituciones de la UE. Tiene su sede en Luxemburgo y su plantilla consta aproximadamente de 900 auditores y personal administrativo y de apoyo de todas las nacionalidades de la UE. El Colegio del Tribunal está compuesto por un Miembro de cada Estado miembro de la UE.

El análisis «Seguimiento del gasto relacionado con el clima en el presupuesto de la UE» puede consultarse en el sitio web del Tribunal de la UE. Este análisis no es una auditoría. Su objetivo es actualizar el análisis anterior del Tribunal sobre el seguimiento de la acción por el clima en el presupuesto de la UE, como solicitaron el Parlamento Europeo y el Consejo.

 

2020-07-06T10:56:37+02:00 2 julio, 2020|